La Antigua Roma: 6- La Caída

Bajo el emperador Honorio, Roma seguía siendo la capital pero la sede de gobierno estaba en el palacio en Rávena, un puerto Adriático más cerca de unas fronteras bajo la amenaza constante de los ataques de los pueblos nómadas. Los hunos causaron una reacción en cadena de migraciones hacia el oeste, forzando a pueblos como los godos ,que vivían por el Mar Negro, a invadir el territorio imperial romano. Estilicón les había permitido vivir allí, pero después su ejecución instigada por Olimpio, el nuevo consejero jefe imperial, todos los bárbaros habían sido asesinados o huido a regiones remotas como la provincia de Nórico, donde los godos esperaban la asignación definitiva de tierras que se les prometió. Cuando el rey Alarico se da cuenta de que Honorio no les va a dar esas tierras, decide no atacar a su residencia protegida de forma natural en Rávena, sino para poner sitio a la misma Roma, que no estaba defendida correctamente ya que el ejército imperial estaba desbordado por la rebelión en la Galia y las invasiones de otros bárbaros especialmente a través del Rin.

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