El Texto Bizantino

El texto Bizantino proviene de una región (Asia Menor y Grecia), en la que muchas de las primeras iglesias cristianas fueron fundadas todavía por los mismos apóstoles y poseían aún los escritos originales (al menos el Evangelio de Juan, las epístolas a los Corintios, a los Gálatas, Efesios, Colosenses, Filipenses, Tesalonicenses, Timoteo, las epístolas de Pedro y el Apocalipsis) o copias correctas certificadas, para garantizar una transmisión fiel. En esta región obró Timoteo a quien el apóstol Pablo había encomendado la tarea de guardar la Palabra de Dios (cf. 2 Tim 1:13-14). Hasta aproximadamente el año 90 el apóstol Juan tuvo su ministerio en esta región, siendo un testigo de la verdadera transmisión, autorizado por Dios.

Lo caracteriza por aparecer completo y con mucha lucidez. Este tipo de texto, fue llevado a Constantinopla, donde fue distribuido ampliamente a través de todo el Imperio Bizantino. Su mejor representante hoy es el códice Alejandrino y la gran masa de manuscritos minúsculos. Así, durante el período transcurrido entre el siglo VI hasta el siglo XV, el tipo de texto Bizantino fue reconocido como el texto autorizado, fue el de mayor circulación y el más aceptado.

Este es el texto del NT más fidedigno que conoce la historia del cristianismo, sirvió de base para la edición de Erasmo de Rótterdam, publicada por Johann Froben en 1516. Esta versión griega del Nuevo Pacto y sus subsecuentes ediciones fueron ampliamente difundidas, reconocidas y aceptadas como el texto normativo de la iglesia protestante, y llegó a ser famoso por su nombre latino de Textus Receptus.

Algo que causa no poca confusión es el hecho de que muchos eruditos han usado muchos diferentes nombres para designar el Texto Bizantino. Aquí presentamos una lista de otros nombres que autores han usado para designar el Texto Bizantino. ¡Note cuan largo es esta lista!

  • Texto Imperial
  • Texto Tradicional
  • Texto de la Reforma
  • Texto Mayoritario
  • Vulgata griega
  • Eclesiástico
  • Constantinopolitano
  • Sirio
  • Antoquiano
  • Luciano
  • Oriental
  • Asiático

Aproximadamente el 80-90 por ciento de los manuscritos sobrevivientes pertenecen al Texto Bizantino, lo cual no se debe confundir con el Textus Receptus. El Texto Bizantino se refiere a un grupo grande o familia de manuscritos copiados a mano, en cambio el Textus Receptus son textos impresos.

0
0

Geycer Paredes

Pastor - Maestro de la Biblia, Coordinador académico de la Universidad Bíblica de las Américas en Perú. Autor de libros relacionados con la hermenéutica e Historia Bíblica. Director académico en el Instituto Bíblico Betania.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba